“Diario de una aprendiz” EMPIEZO A ENTENDER

Cada vez más entiendo en qué puedo ayudar a las personas, cada vez lo tengo más claro. La presencia, la escucha y la sensibilidad para detectar lo que te dicen y lo que no. En este momento quiero recoger y analizar todo lo que pasa por delante de mí. Sin embargo, siento que de esa forma tardo más en dar respuesta a las situaciones. A veces, como seres humanos que somos debemos jugar con lo espontáneo, con las intuiciones y sensaciones. Para llegar a ese punto soy consciente de que hay que desconectar la cabeza que nos hace dudar, que nos hace buscar esquemas y estructuras, y conectar con el corazón que de forma fluida y a través de los conocimientos que ya tienes te guía hacia una percepción más sensible y cercana a la realidad. Reniego de lo que me han enseñado en la facultad, a las medidas casi cuánticas y a las investigaciones interminables. Es verdad, que es totalmente necesario, mediante la más pura investigación contribuimos al conocimiento común sobre la educación. A pesar de ello, ahora entiendo que esa no es manera para catalogar a las personas, que las personas son interminables y que nunca una investigación va a reunir todo lo que puede lograr la confianza, el diálogo y la cercanía entre las personas.

El trabajo de todas las personas trabajando con otras personas está en lograr vivenciar el momento que se comparte, captar lo sutil y responder de vuelta. Para ello, necesitamos una base de conocimientos y experiencias que te den la confianza para saber qué pasos dar de forma natural y sencilla. Me he dado cuenta de que a los niños y niñas que veo no les gusta la cara que pongo cuando intento buscar en ellos evidencias, síntomas o indicios. Les gusta mas cuando soy capaz de ver la emoción que están sintiendo y puedo acompañarlos desde el corazón.

Yo soy Maite, estudiante de 4º de Pedagogía. Por unas cosas y por las otras, he llegado a ser una aprendiz de las educadoras de Káeru. Soy una alumna en prácticas, oyente, y, de momento espectadora. Siento que lo aprendido en la carrera es a veces esencial, otras veces innecesario o repetitivo y, casi siempre, totalmente ajeno y lejano a la realidad del alma del aprendizaje. Por ello, ahora mismo me siento totalmente agradecida de que me acojan en Káeru para enseñarme un nuevo camino de ideas, conceptos, formas relacionales y, sobre todo, espíritu de enseñanza. Rakel, me ha ofrecido plasmar esta vivencia en un formato de diario o blog. Ello me va a ayudar a estructurar el volumen de aprendizaje que vaya adquiriendo y, también, a explicar a todas las personas que se acerquen a mi qué es Káeru y qué podemos aprender aquí.
2020-03-12T13:35:14+00:00

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