Kàeru desarrolla dos proyectos en la Ikastola Paz de Ziganda para reforzar el acompañamiento emocional

La integración del aspecto emocional en la educación es una necesidad y un reto que en la Ikastola Paz de Ziganda se lleva ya unos años abordando. Este año, en una situación de pandemia y de fragilidad para muchas personas, el reto se ha asumido con más fuerza dando el pistoletazo de salida a dos proyectos que buscan formar y acompañar al profesorado como palanca para mejorar el acompañamiento emocional a niños y niñas. Se trata por un lado de un espacio formativo para el equipo de educación infantil y por otro de la creación de un espacio de cuidado para el profesorado de todas las etapas, ambos desarrollados por Kàeru.

 ESPACIO FORMATIVO PARA PROFESORADO DE INFANTIL 

Para el curso que viene se va a comenzar a integrar, en educación Infantil, un Modelo de Acompañamiento Emocional que se va a ir desarrollando progresivamente a lo largo de 3 años. 

De momento se ha creado un equipo motor de 5 profesoras que son las que se han estado formando entre marzo y junio. Ellas serán las encargadas de liderar este proyecto el curso que viene, así como de la sensibilización e implantación del modelo de acompañamiento hacia el resto del equipo y comunidad educativa. La incorporación de este proyecto de educación emocional se está llevando a cabo a tres niveles: 

  • Por un lado, se ha creado un maletín de herramientas para realizar diferentes dinámicas y experiencias en las aulas y con las familias. 
  • Se han establecido espacios de supervisión y reflexión conjunta. En estos espacios, se tratan situaciones que se dan en el día a día y que sirven de soporte para, a partir de la experiencia, ir incorporando el modelo de acompañamiento. 
  • Y, por último, se abre también un espacio emocional para el equipo donde poder comprender y elaborar todo lo que se mueve en la relación educativa con los niños, las niñas y sus familias, así como las dinámicas relacionales que se mueven en el propio equipo y en cada una. 

 ESPACIO DE CUIDADO PARA EL PROFESORADO 

 La base de este espacio es preguntarse dónde descansan y quién sostiene a las personas que acompañan a los niños y niñas. 

Así, desde marzo y hasta junio, una vez al mes y durante una hora y media, el profesorado de Educación Infantil, de Primaria y de Secundaria está teniendo un espacio “para no hacer nada”, es decir, para descansar y que otras personas les sostengan. Es un tiempo de encuentro, de escucha, de parar el ritmo y mirarse desde otro sitio, un tiempo donde el profesorado se puede sentir, reconocer los impactos emocionales de la tarea del día y darles su lugar. 

VER REPORTAJE LEIHOTIK -REVISTA IKASTOLA PAZ DE ZIGANDA-
2021-06-08T09:36:38+02:00

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