Se puede disfrutar del trabajo duro, de darlo todo y de prestar todo tu ser cuando la causa es apasionante. Yo soy de darlo todo allá donde voy, no quiero dejar de demostrar cuánto puedo aportar. Mi hermana, que me conoce mucho, me advirtió los primeros días: “cuidado con querer darlo todo durante todo el tiempo”. Es verdad, es peligroso, te puedes quedar sin nada para ti misma, pero es que a veces darlo todo significa recibir el doble, aprender cuestiones infinitas y multiplicar tu felicidad. También me dijo que me permitiese relajarme y eso de verdad que lo he intentado con todas mis fuerzas y creo que lo estoy consiguiendo porque ella misma me dijo que cuando calmase mi nervio sería cuando mejor podría absorber lo de mi alrededor. Creo que estoy absorbiendo infinito, así que, gracias Judith.